Los abrazos.

Hay abrazos que te dan justo cuando lo necesitas, cuando tu mirada lo pide a gritos y tu cuerpo se deja acariciar de la forma más fácil posible, sin protestar ni decir que no. Abrazos de los que, aunque no tengan la capacidad de hacerte feliz, te hacen, por lo menos, sentirte entendido, querido.

 

Luego hay abrazos que te llenan de felicidad, que consiguen quitarte toda la pena y hacen que el mundo se parre justo en ese momento. Los abrazos de las personas que más quieres y qué más te quieren a ti, son esos los abrazos que alegran el alma.

También hay abrazos que duelen. Son los abrazos que das sabiendo que van a ser los últimos, queriendo que se alarguen para siempre, que nunca se acaben. Y cuando se acaban, te quedas con el recuerdo de ellos, bien impregnado en la memoria y, con el paso del tiempo,  los rememoras, una y otra vez.

Pero los que más duelen son los abrazos que no te dan. Que quisieras con cada centímetro cuadrado de tu cuerpo  que te dieran, pero no llegan nunca. Y la espera se te hace larga, el corazón se te estremece y aunque intentas hacer que el dolor sea menos intenso, ese hueco que podrían llenar esos abrazos no se llena nunca. Ni lo va a hacer.

Sick&tired

cansancio.

(De cansar).

 

1. m. Falta de fuerzas que resulta de haberse fatigado.

2. m. Hastío, tedio, fastidio.

O eso dice la RAE sobre mi estado. Estoy cansada.

 

Y no es por haber trabajado muy duro últimamente, ni por no haberme cogido más de dos días libres seguidos durante los últimos 10 meses. No es por despertarme todos los días a las siete menos algo e ir a la cama a las tantas de la noche y dar mil vueltas a las cosas y los pensamientos hasta volverme loca. No es por pensar 18 horas al día en un idioma que no es mío, que me sigue costando hablar. Ni por dejar en la bici de spinning toda la ira y carga negativa que llevo encima día tras día.

Es simplemente porque no aprendo.

No aprendo dejar de confiar en la gente.

No aprendo que aunque a mí me importe la gente y les ofrezca todo lo bueno que tengo (y todo lo malo) no siempre voy a recibir lo mismo. No siempre voy a conseguir que la gente vea más allá de las apariencias y entienda que no soy tan fuerte como parezco.

No lo soy. I am weak, como dirían los ingleses. Me duele que la gente no me haga caso, que me olvida, que pretenda ser amigo y luego, cuando ya no me necesiten, se olviden de mí. Me debería importar una mierda, pero es que, al fin y al cabo soy tonta.

 

Sick and tired of everything

Y la prueba de que lo soy son estas líneas, que deberían quedarse en mi mente y en mi corazón, pero es que espero que los que tienen que leer esto lo lean y entiendan que por la vida no se puede ir así. No es justo.

Y es que a la lista de cosas que no sé hacer debería añadir esto, importarme una mierda todo por lo que no vale la pena sufrir…

 

Confesión

Llevo puesta la camisa que me decías que me queda muy bien, tan bien que me la querías quitar siempre que la veías. Estoy paseando por el piso y estás conmigo, en cada uno de mis pasos, en cada uno de mis pensamientos.  Todavía siento  el olor de tu perfume en mi pelo y todas y cada una de las ideas que pasan por mi cabeza son sobre ti. Cada célula de mi cuerpo te llama y tengo la sensación de que el tiempo se ha parado. Siento que mi cabeza pesa demasiado, pienso demasiado, y ni siquiera sé en lo que pienso…

Mi corazón ya tiene alas para volar y llego de nuevo allí, acurrucándome en la cama en la que me tuviste hace unos días. O meses, ni me acuerdo cuándo ha sido…Cierro los ojos y te siento. Siento tu aliento por mi cuello y tus labios besando los míos. Pienso en  la forma en la que dejo de respirar cuando estás a mi lado, cuando pienso en ti. Y en tu imagen que perturba mis pensamientos como si fuera una tormenta. Rompiendo todo lo que ha habido allí antes, barriendo cualquier recuerdo que no sea tuyo.

Tus abrazos son ondas eléctricas en mi cuerpo y tus besos hacen latir partes de mi cuerpo que ni siquiera sabía que existieran…Y solo con pensar en ellos mi pecho me aprieta y tengo un nudo en la garganta. Los días son grises y todos iguales, las noches incluso más largas y más vacías, como me gustaría que fuesen cuanto estemos juntos. Me pregunto cuándo ha sido la última vez que he sentido esto y no sé contestar…

pic-camisa

Detrás de un hombre fuerte hay una mujer fuerte. Detrás de una mujer fuerte…

Suelen decir que detrás de un hombre fuerte hay una mujer fuerte. Detrás de una mujer fuerte…

Hay…

-errores que ha cometido y ya no puede solucionar

– palabras que le han paralizado el corazón

– “hasta prontos” convertidos en “adiós”

– personas en las que ha confiado y que le han decepcionado

– amores no cumplidos, imposibles, hirientes

– amigos que han estado allí, aunque solo a distancia, y amigos que han preferido alejarse

– hombres en cuyas vidas ha estado en un segundo plan, que la han querido de ocho a cinco, o que simplemente no la han querido

– reproches que la han hecho sentirse débil e insignificante

– lagrimas de soledad y de incertidumbre

– dolor

– pérdidas

– victorias y fracasos  incontables

Una mujer fuerte ha querido. Ha perdido. Ha luchado. Lo ha dado por perdido. Ha llorado. Ha ganado. Eso es lo que hay detrás de una mujer que hoy te ha sonreído, a lo mejor, aunque en su alma hay batallas de las que no tienes ni idea. Y, a veces, ni siquiera ella sabe lo fuerte que es…

 Tattoo-flower

 

 

 

 

*v.o Iustina Talea

¿Qué es la felicidad?

Este no quiere ser un artículo filosófico. Porque mi español no da para tanto. Es un post que escribo tras haber llegado a una conclusión: hoy, por primera vez en mucho tiempo, he estado feliz. Esa felicidad que te hace sonreír de oreja a oreja, que te llena el corazón de alegría y te hace olvidar, por un momento, de todos los problemas del mundo.

Es la felicidad que, últimamente, he sentido solo dos veces al año. La felicidad que me llena los ojos de lágrimas, de sueños y de esperanza. La esperanza que, algún día, será para siempre.

Os dejo adivinar: ¿qué puede ser lo que produce este sentimiento intenso de felicidad?

Y, ¿qué es lo que a vosotros os hace felices?

felicidad