Erase una vez…

Erase una vez unos novios que decidieron casarse…y se casaron Smile

Our first dance
Nuestro primer baile

Si alguien me hubiera dicho hace un año, cuando decidimos la fecha de la boda, que el tiempo va a pasar tan rápido, no me lo habría creído. Pero ha sido así.

Ha sido un año lleno de nervios, de ansiedad, de deseos (cumplidos o no), pero, sobre todo, de felicidad. Porque cada uno de los preparativos nos hizo felices. Nos tomó mucho llegar allí pero valió la pena. Todas las tardes perdidas en frente del ordenador, eligiendo invitaciones de boda o regalos, flores y zapatos, todos y cada uno de los momentos contribuyeron a hacer nuestro día perfecto.  El día 22 de septiembre va a quedar en nuestras memorias como el día más bonito de nuestra vida, la vida de una nueva familia que se formó en aquel momento.

A lo mejor en otro post os contaré más detalles sobre la boda, aunque me cuesta expresar todo lo que he vivido, toda la emoción que llegué a sentir en un momento tan especial. De momento, os digo solo que estoy feliz, que todo salió genial (vale, ¡no hablamos sobre el ramo de novia!) y que cuando lleguen las fotos oficiales las subiré al blog también, para que veáis los primeros segundos de vida de la nueva señora Dobre Laughing.

El nombre del blog queda como muestra de la existencia de la señorita Parvulescu, la que se fue para Rumanía a casarse y nunca regresó.

…ah, y una cosita más, ya que no tengo ninguna boda por organizar, intentaré aparecer más a menudo por aquí. Como dicen los ingleses, it’s a promise!